27 de Septiembre Día 2 – La contemplación de la Misericordia en la vida cotidiana

En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

CON LA HERMANA FAUSTINA (10-09-1997 Madre de la Divina Misericordia)

Oh Dulce néctar de mi vida; glorioso Divino Jesús Misericordioso, te hablo con la sinceridad de mi mente, alma, corazón, espíritu:
En mis debilidades y fortaleza: Tuyo Soy.
En mis caídas y victorias: Tuyo Soy.
En mis tristezas y alegrías: Tuyo Soy.
En mis dolores y alivios: Tuyo Soy.
En mis pesadillas y sublimes sueños: Tuyo Soy.
En mis desesperaciones y tranquilidad: Tuyo Soy.
En mis problemas y soluciones: Tuyo Soy.
Señor mío Jesucristo, os suplico contritamente que no me dejes apartar de ti, aunque en mi Camino me detenga, contigo avance, siempre juntos en unísono palpitar de corazón. Tuyo Soy, para siempre. Amén-Aleluya.

Jesús: “Cuando contemplas en el fondo de tu corazón lo que te digo, sacas un provecho mucho mayor que si leyeras muchos libros. Oh, si las almas quisieran escuchar Mi voz cuando les hablo en el fondo de sus corazones, en poco tiempo llegarían a la cumbre de la santidad.” (Diario 584).

Santa Faustina: “No busco la felicidad fuera de mi interior donde mora Dios. Gozo de Dios en mi interior, aquí vivo continuamente con Él, aquí existe mi relación más íntima con Él, aquí vivo con Él segura, aquí no llega la mirada humana. La Santísima Virgen me anima a relacionarme así con Él. “( Diario 454).

Oración: Santa Faustina, enséñame a cumplir con el Señor visitándolo en mi propia alma, para escuchar su voz y compartir con él todos los momentos de mi vida. Ayúdame a obtener la gracia de contemplar la misericordia en la vida cotidiana.

Oración final: Santa María Faustina, nos dijiste que tu misión continuaría después de tu muerte y que no nos olvidarías (diario # 281, 1582). Nuestro Señor te concedió un gran privilegio cuando te dijo que “distribuyeras las gracias como tu quisieras, a quien tu quisieras y cuando tu quisieras” (diario # 31). Confiando en esta promesa, te pido tu intercesión por las gracias que necesito, especialmente por la conversión de todos los pecadores y ( intención personal)

Ayúdame, sobre todas las cosas, a confiar en Jesús como tu lo hiciste y así glorificar su misericordia a cada instante de mi vida. Amén.

En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Santa Faustina, (Diario, 651)

Novena en honor a Santa Faustina Kowalska

Novena en honor a Santa Faustina Kowalska

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