ALCEMTRAR/Prensa.- La Iglesia Católica Barinesa, se vistió de júbilo el pasado sábado 14 de junio de 2014, cuando se celebró la ordenación sacerdotal de: Lemín Tribiño y Jesús Castro, en la Parroquia Santísima Trinidad en la población de Barinitas.

La celebración estuvo presidida por el Obispo de la Diócesis de Barinas Monseñor José Luis Azuaje Ayala y el 3er Obispo de la Diócesis de Barinas Monseñor Ramón Antonio Linares Sandoval, quien actualmente se desempeña como Administrador Apostólico de la Diócesis de Acarigua y parte del clero diocesano, quienes con gozo y alegría concelebraron la celebración eucarística.

Los Mons. Ramón A. Linares y José Luis  Azuaje, presidiendo la Ordenación Sacerdotal en Barinitas.

Los Mons. Ramón A. Linares y José Luis Azuaje, presidiendo la Ordenación Sacerdotal en Barinitas.

La Parroquia Santísima Trinidad se desbordó con la asistencia de familiares y amigos de los neosacerdotes, laicos, religiosos y demás concurrentes, quienes movidos por la fe elevaron sus oraciones al Padre Celestial, por estos dos presbíteros que se sumaron al clero de la Diócesis de Barinas.

El Seminario Nuestra Señora del Pilar del Estado Barinas, fue la casa de estudios donde los sacerdotes Lemín Tribiño y Jesús Castro obtuvieron los conocimientos necesarios para anunciar el Evangelio a sus feligreses y emprender el camino a la Salvación.

Los Diáconos Lemín Tribiño y Jesús Castro antes de su Ordenación Sacerdotal.

Los Diáconos Lemín Tribiño y Jesús Castro antes de su Ordenación Sacerdotal.

La ordenación sacerdotal realizada el pasado 14 de Junio en la Parroquia Santísima Trinidad de Barinitas, inició a las 10am y fue presidida por el Obispo de la Diócesis de Barinas, Mons. José Luis Azuaje Ayala, además se contó con la presencia de un estimado de 40 sacerdotes de diversas parroquias del Estado, 6 diáconos, 15 monaguillos y 2 mil feligreses aproximadamente, entre ellos 300 invitados especiales tales como: Instituciones Educativas, Instituciones de Salud, Congregaciones Religiosas (Hermanas Dominicas, Hermanas Franciscanas) entre otras.

La organización de esta actividad conllevó varios meses de planificación, se realizó un bono pre-ordenación para reunir los recursos necesarios para que se llevara a cabo. Se colocaron 8 toldo:, 3 en el  frente del templo y 5 por los laterales. Se distribuyeron 500 sillas para los feligreses y 3 pantallas para que aquellos que permanecieron en las afueras del templo pudieran disfrutar de la actividad.

Feligreses Presentes en la Ordenación Sacerdotal

La homilía del Mons. José Luis Azuaje Obispo de la Diócesis de Barinas, estuvo cargada de emotividad y un mensaje reflexivo para los nuevos sacerdotes, la cual citamos:

Día a día constatamos que nuestra vida es relacional, nos nutrimos con los aportes del otro, crecemos con los ejemplo y testimonios de otros, pero también hacemos crecer y vivir nuestra relacion con los otros, esto nos sitúa en una perspectiva fundamental: necesitamos al otro, es imposible vivir sin el, el Papa Francisco nos lo recuerda al invitarnos a construir la cultura del encuentro, la cultura de la relacionalidad con los otros desde la fe y la caridad.

Nuestra vida cristiana es un conjunto de relaciones, “El sígueme” de Jesús no es otra cosa que su necesidad de salir a nuestro encuentro, “No me escogieron ustedes a mí, fui yo quien los escogí primero”, por eso toda vocación tiene como elemento fundan tal la llamada pero una llamada personal que lleva en sí dos ámbitos esenciales la libertad y la firme decisión de hacer el seguimiento.

En nuestra historia de vida hemos sentido muchas llamadas, unas con mayor o menor intensidad que otras, algunas han generado cambios profundos en nuestra vida, mientras que otras han sido pasajeras como el aire del mar, lo importante es saber que somos sujetos en el ser llamados y en dar una respuesta, no somos autómatas, ni mucho menos “Hechuras en serie” somos irrepetibles y responsables en este dialogo vocacional.

Un aspecto importante es constatar que la calidad de la audición sea lo suficientemente clara para poder oír con nitidez el llamado y el sentido profundo que concierna ese llamado, porque si de vida sacerdotal se trata, siempre el otro, el interlocutor será Jesucristo, pero como sacerdote y nos habla en el lenguaje sacerdotal para hacernos uno en el, en un vinculo ontológicamente especifico, que une al sacerdote con Cristo, sumo sacerdote y buen pastor (PDV 11), es decir, crea una nueva criatura, no con un nuevo bautismo, sino con una nueva efusión del espíritu santo que en el orden sacerdotal crea algo nuevo. El sacerdote no es un alargamiento de los carismas del bautismo, ni una prolongación de los afectos bautismales de los carismas sino una nueva realidad, Juan Pablo II nos decía, “El sacerdote de Cristo no es accidental” no es una tarea que él habría podido incluso no asumir, sino que está inscrito en su identidad de hijo encarnado, de hombre-Dios, ya todo en la relación entre la humanidad y dios, pasa por Cristo nadie va al padre sino por mí. (Jn 14,6)

“Ya no más que un único sacerdocio el de Cristo, que puede ser diversamente participado y ejercido”

La alegría que llevamos como sacerdotes viene de ser una derivación, una participación especifica y una oportunidad del mismo Cristo, sumo y eterno sacerdote de la nueva alianza, es una imagen viva y transparente de Cristo  sacerdote,  la referencia a Cristo es pues la clave absolutamente necesaria para la comprensión de las realidades sacerdotales (PDV 12d), esto nos sitúa en la comprensión que Dios no nos debe nada, por tanto el sacerdote es un don, no es un privilegio, es una elección y toda elección se hace en plena libertad y esa nos lleva a la responsabilidad profética de ser garantes de la nueva alianza, del reino que en Jesús se ha instituido en la realidad humana, por eso el primer servicio sacerdotal es celebrar la eucaristía, traer a Cristo a las comunidades, hacer que la gente se encuentro con él, pero esto no lo realiza de manera individual o solitario, sino en y con la iglesia y en esta, en y con el obispo, porque será el colaborador permanente en la obra de la Evangelización, esta debe ser la garantía de nuestra realización sacerdotal y el nutriente permanente de saber que estamos por la senda correcta, nada se pierde en la obediencia y la paz, todo se gana en ellas, pero esto también indica la necesidad de abrir una sincera relación con los otros hermanos del presbiterio y con las comunidades, nuestro sacerdocio lleva el signo de comunión y solidaridad, allí nos jugamos la credibilidad.

Ser sacerdote es entrar en el amito del seguimiento como valor primero y condición de posibilidad para asumir con entereza la propuesta de vida dada por Jesús. Construir su reino, por eso, en los evangelios, el seguimiento se antepone a toda forma de instalación y seguridad en la vida, incluso en el dinero (Lc.9, 59-60) Mt 8,21-22) y a las relaciones familiares de parentescos (Lc  9, 61-62).

El seguimiento en el sacerdote tiene relación con la negación de nosotros mismos a vivir desde nuestras propias coordenadas para someternos con plena libertad al otro absoluto, al señor que nos regala la gracia sacerdotal y ha confiado plenamente en nosotros, no se trata de abandonar nuestra humanidad, ella nos acompañara siempre con todo lo que ella representa, lo que importa es saber ubicarse en las condiciones  que libremente hemos aceptados, decir “No” como centro de la propia existencia, con tal radicalidad que provoque  el gastarse por el Reino de Dios.

Esta negociación lleva a la plena disponibilidad pastoral, donde la iglesia le pida y le necesite, sin miramientos de ningún a especie, en todos lados hay que hacer la obra de Dios, entregar la vida de Jesús y sobre todo saber que la obra no la llevamos nosotros, es el señor quien lleva adelante la misión que nos ha encomendado, nos se trata por tanto de entrar, en un antivismo mal concebido pensando en nuestra eficiencia, sino entrar en la dinámica del Reino que implica conocimiento y amor en el seguimiento del Cristo total, que no solo camino por palestina, sino que vivió, murió y resucitó, siendo dueño de la vida y Señor de la historia que nos regala el don del Espíritu.

En nuestra manos como sacerdote esta el santificar en la reconciliación al pueblo de Dios, retornar a este sacerdote olvidado por muchos, pero que abre la posibilidad a la santidad de vida en el mundo sacramental, ese poder santificador pasa que nuestro ministerio y debemos ejercerlo permanentemente no en simple campañas sino en la cotidianidad de nuestras comunidades, en el  santificarnos y nos santificamos, reconociendo que la obra sacramental siempre es de Dios, pero esta sacramento no está aislado, sino tiene su razón de ser en la Eucaristía  como mesa de la palabra y del cuerpo y sangre de Cristo para que así agradezcamos el don de la vida, curar las heridas que dejan las experiencias vividas y compartir la alegría de la comunidad con los hermanos, como sacerdotes nunca podemos mediatizar este sacramento a intenciones de la comunidad, todos los días la iglesia hace la eucaristía y la eucaristía hace la iglesia, esa es nuestra responsabilidad no la obviemos.

Permanecer en el seguimiento debe implicar para nosotros una actitud de confianza como María, ella es nuestra referencia en la apertura a su hijo Jesús.

Ustedes como jóvenes sacerdotes téngale la mayor estima y devoción, no dejen nunca de desgranar las aves María, necesaria para la conversión del mundo, y el acercamiento a Jesús, María confió, María  creyó, María amo y vivió la pasión de su hijo, todo traten de aprender de ella y verán que se les hace llevadero la vida sacerdotal. Amén.”

Mons. José  Luis ÇAzuaje y Mons. Ramón A. Linares en el momento de la homilía.

Dentro de un ambiente festivo y lleno de regocijo que embargaba a todos los presentes en la ordenación sacerdotal de Lemín y Jesús las sorpresas y regalos no se hicieron esperar al finalizar la actividad, los nuevos Sacerdotes recibieron un regalo del Poeta Dr. Jesús Alfonzo Rivero Viloria, el cual preparó una prosa titulada GLORIOSA ORDENACIÓN.

I

Y, por el Don del Espíritu Santo,

aumenta al apostolado,

once fueron consagrados

y con Matías fueron doce,

resurrección todo goce

pues Jesús Venció la muerte,

hoy contamos con la suerte

de compartir toda fé,

sucesor de Pedro, el Papa

eso Lo conoce usted.

II

Por eso el Papa “Francisco”

es sucesor verdadero,

la bendición de los cielos

le cubra en cada momento,

cumplamos los mandamientos

que  los recibió “Moisés”,

para recibir después

el premio del Padre Eterno,

que nos llevará a los cielos

librándonos del infierno.

III

Hoy nuestro Obispo: José Luis Azuaje Ayala

va a ordenar dos sacerdotes,

Dios en caminó esos dotes

para llegar a esa meta,

llenen muy bien sus maletas

de carisma y fé cristiana,

sean del jardín tallos, ramas

que engrandezcan al Señor,

como hombres de testimonios

que al pecado, dan perdón.

IV

¡La Santísima Trinidad!

a colmado nuestro templo,

para continuar ejemplo

de sagrada ordenación,

pues Jesús Nuestro Señor

ordenó sus doce apóstoles,

impuso sus manos dotes

para gloria en su misión,

y hoy José Luis Azuaje Ayala

representa al redentor.

V

Hay júbilo en el poblado

por segunda ordenación.

la parroquia en oración

aumenta la fé cristiana,

bendita sea esta mañana

bendito sea el seminario,

presbíteros escapularios

como guías de formación,

hoy dos hombres por su fé

reciben tal distinción.

VI

Jesús Enrique Castro Bocanegra

un joven de Barragán,

como aquel apóstol Juan

guió sus pasos al Señor,

y hoy con toda devoción

unido a padres, familia,

su fé, toda maravilla

que cobijó desde niño,

y hoy recibe desde el cielo

la luz de un nuevo camino.

VII

Lemín José Tribiño Toro

nos llegó de Soledad,

Dios es luz de oscuridad

Y te alumbró este camino,

den las gracias al Creador,

Nuevo apóstol del Señor

hay júbilo, algarabía,

nadie se quede sentado

aplausos en este día.

VIII

Sacerdotes del estado

junto a nuestro Monseñor,

dan fé a esta ordenación

que preside nuestro Obispo,

recuerden todo lo dicho

Por Jesús El Nazareno,

la semilla en buen terreno

germina y no es arrastrada,

pero si el terreno es roca

Cuando le llueve es lavada.

IX

Gracias Padre Adelfo Trejo

Sacerdote en nuestro Templo,

continúe siendo el ejemplo,

cumpliendo su apostolado,

su camino iluminado

siempre dará buenos frutos,

Diacono, grupo pastorales, tributo

de fe creciente gloriosa,

oración al Padre Eterno

por hermanas religiosas.

X

Jesús Enrique y Lemin José

¡mañana……comienzo de eucaristías,

jóvenes le llegó el día

de enseñar lo ya aprendido,

antorcha en nuevo camino

les llegará de los cielos,

a sus padres, a esos viejos

a hermanos y familiares,

aplausos en esas manos

que Dios está en los Altares.

XI

Y, ya para despedirme

gracias por la invitación,

no saben con que emoción

participo en estos hechos,

para mi la fé…..es un techo

pues creo en Dios, mi Padre Eterno,

que me aleje los infiernos

Que acechan en nuestras vidas,

pero actos de contrición

siempre alumbran la salida.

Dr. Jesús A. Rivero, mientras declamaba un poema para los neosacerdotes.

La primera Eucaristía del Neosacerdote Jesús Castro se realizó el pasado Domingo 15 de junio a las 10:30am, celebrando la solemnidad de la Santísima Trinidad en el templo de Barinitas que lleva ese nombre y donde había recibido el sacramento de la ordenación sacerdotal el día anterior. A su vez, la primera Eucaristía del neosacerdote de Lemin Tribiño fue el mismo domingo 15 de junio pero a las 4:30pm en la Capilla “La Soledad” ubicada en el sector la Soledad de Barinitas (Vía Mérida), lugar de residencia del presbítero.

Lemín Tribiño y Jesús Castro, los nuevos sacerdotes de la Diócesis de Barinas.

La Asoc. Civil ALCEMTRAR, cubrió este maravilloso acontecimiento a través de sus redes sociales. Disfruta de las fotografías, vídeos y entrevistas.

Vídeo de la Ordenación

Vídeo de la Ordenación

Galería de Fotos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrevista al Pbro. Lemín Tribiño, sacerdote ordenado.

Entrevista al Pbro. Jesús Castro, sacerdote ordenado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrevista a Mons. José L. Azuaje, Obispo de la Diócesis de  Barinas.

Entrevista a Mons. José L. Azuaje, Obispo de la Diócesis de Barinas.

Entrevista a Mons. Ramón A. Linares, Administrador Apostólico de la Diócesis de Acarigua.

Entrevista a Mons. Ramón A. Linares, Administrador Apostólico de la Diócesis de Acarigua.

 

 

 

 

 

 

 

Entrevista al Pbro. Jacsón Méndez, Rector del Seminario Ntra Sra del Pilar.

Entrevista al Pbro. Jacsón Méndez, Rector del Seminario Ntra Sra del Pilar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrevista al Seminarista Cristobal Araujo

Entrevista al Seminarista Cristobal Araujo

Entrevista al Pbro. Adelfo Trejo, sacerdote de la Parroquia Stma. Trinidad y anfitrión de la ordenación.

Entrevista al Pbro. Adelfo Trejo, sacerdote de la Parroquia Stma. Trinidad y anfitrión de la ordenación.